R de Revolución

Advertencia: lectura en voz alta no apta para francófonos.

Revolucionar es uno de esos dramáticos verbos que no se conjugan sin lágrimas entre el lexema y la desinencia.

Es evolucionar con R de arrancar una resistente raíz de la (c-)ruda realidad corroída por la ruindad de lo que nos rodea. Cuando vivimos una revolución el harakiri se vuelve imperativo. Una parte de nosotros siempre muere.

maxresdefault

Mi revolución suena a R de ráfagarugir, romper reglas. Sabe a R de desterrar el hilo fino que amarra los sueños a una rueca envenenada por el eterno letargo. ¡Despierta!

Sinónimo de retiro, es abandonar un lugar por creer en otro mejor, luchar por nuevos valores. Es entender el delirio como arma de proeza y rasgo de grandeza; como un rey sin reina y viceversa en un tablero de reyertas blancas y negras. Es dejar de recomponer un rompecabezas sin fichas ni piezas. Es rozar la locura sin tregua ni defensa; razón cabe mucha, pero es fácil perderla.

Mi revolución desprende agua de rosas, no como símbolo de amor, euforia o rubor, sino de revelación ante los capullos inmaduros de robusta apariencia que procrastinan las ramas y perecen verdes en la maleza. Y se dice que es de jóvenes, pero hay quienes no revolucionan ni a los cuarenta.

elvira 2

Mi revolución ha estallado, con R de inconformismo que se torna en recompensa. Me rebelo. Me da igual lo que otros piensan. Me reafirmo. Mis párpados ya no pesan. Desnuda ante un espejo, reivindico y manifiesto sin pancartas ni lemas en un tumulto de artificios que exasperan, que solo yo soy la responsable de lo que suceda. No necesito reconocimiento, porque me reconozco.

En la caverna platónica se endereza lo torcido y lo prohibido se condena. El concepto de seguridad y felicidad se distorsiona. Renuncio.

92D14C2B-7C44-4177-800D-D2C71FCFA661

En esta revolución mía, el universo intangible se desenreda de una maraña de prejuicios y falsas avenencias, rasgando las paredes cual rayo en la tormenta. Se derrumban los pilares que sostienen un pedestal ficticio de inocencia y virginal pureza. Cuando arrojo los recuerdos y ruinas que dejo atrás, en el País de Nunca Jamás, siento vergüenza. Pero eso ahora ya no me desalienta.

Óyeme rugir.

 Voy a un lugar del que no se regresa, inalcanzable para quien ni tiene preguntas ni quiere respuestas.

mariannefaithfull_b81

Estoy cerca. No sé lo que me espera, pero sí sé que habrá lágrimas entre lexema y desinencia, y una raíz arrancada de un rosal de tela.

Con esta revolución pongo colofón a mi paleolítica corteza, dejo de existir en tu consumada certeza, para elevarme al máximo exponente y perseguir mis propias metas. Hasta la eternidad y la trascendencia. Porque cuando mis dos partes contradictorias se sientan juntas, no hay nada que las detenga.

Nunca antes tan fuerte. Jamás tan completa. 

thelmalouise-female-friends

 

Anuncios

2 comments

  1. Suena como un rugido con ribetes de rabia está reflexión que me recuerda al hombre (o a la mujer) rebelde de Albert Camus. Revolución en el sentido de rebeldía. Rebeldía del que mira a izquierda o a derecha y dice lo que ve y lo que piensa, incluso lo que siente. Y se abstiene de dar la tabarra. Porque lo que sobran son párrocos gárrulos y rorros llorones. Buen fin de semana.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s